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Imagen tomada de “Proyecto Diez”

Un tema que ha creado gran polémica en nuestro país es la elección presidencial en los Estados Unidos, debido a lo controvertido de los comentarios del candidato Donald Trump; sin embargo, lo complicado del  sistema electoral del territorio vecino nos impide entender completamente la contienda, centrándonos en opiniones subjetivas en la mayoría de los casos.

 

La elección presidencial en Estados Unidos inicia con la intención de postular a la presidencia, posteriormente se realizan los debates entre los posibles candidatos presidenciales, donde muestran algunas de sus propuestas.    Dichos debates terminan con la celebración de las elecciones primarias, las cuales tuvieron lugar entre el 1 de febrero y el 14 de junio, en la cual, los delegados de cada estado otorgan su voto a un candidato que habrá de representarlos en la contienda electoral.

 

Posteriormente se celebran las convenciones del partido Republicano (18 de junio) y del   partido Demócrata (25 de julio) para nombrar a los Candidatos Presidenciales y Vicepresidenciales.   En el caso de partidos pequeños y candidatos independientes, estos son designados directamente.

 

El próximo 8 de noviembre se celebraran las Elecciones Generales, en las cuales se elegirán a los electores que se reunirán en el Colegio Electoral para elegir al que será el nuevo presidente de los Estados Unidos.

En las próximas elecciones, podrán votar todos los ciudadanos estadounidenses mayores de 18 años, los cuales lo harán por los electores designados por las legislaturas locales, los cuales deberán ser iguales en número a los senadores y representantes de cada estado; es decir, serán 538 electores con los tres electores que se le otorgan al Distrito de Columbia que al no ser considerado estado carece de representantes.

 

Cada elector elegido el próximo 8 de noviembre ya tiene su voto comprometido a un candidato, por lo que al votar por un elector, indirectamente el votante otorga su voto al partido. Una de las características de este sistema es que el que gana en la elección popular no precisamente gana la presidencia, por lo que cualquier sondeo electoral tiene un mayor sesgo de error de aquellas que eligen a su presidente directamente.

 

Finalmente, los electores se reúnen en el mes de diciembre en el colegio electoral para depositar su voto hacia una fórmula de candidatos que son contados durante el mes de enero.  Para declarar a un candidato ganador se requiere de una mayoría absoluta, en caso de no obtenerla el congreso es el que designa al presidente y vicepresidente.

 

El 20 de enero el próximo mandatario de Estados Unidos tomará protesta en el cargo, el cual tendrá una duración de 4 años.